sábado, 25 de noviembre de 2023

Peinador entra en el último mes de 2023 sin noticias de las rutas con París y Bruselas prometidas por Caballero


No hay botón de encendido de luces navideñas que se le resista a Abel Caballero. Sin embargo, el acto de inauguración de la decoración navideña celebrado ayer, 24 de noviembre, sí ilustra claramente una de las tachas aparentemente incorregibles del alcalde de Vigo: el incumplimiento reiterado de plazos. Si bien la Porta do Sol se llenaba ayer de miles de almas para presenciar el espectáculo, lo cierto es que la Navidad llega este año a la ciudad a medio gas, con muchos días de montaje pendientes por delante para que todo el alumbrado esté listo, puesto que aunque en el centro ya se ha encendido, los barrios siguen a oscuras. Ni el enorme árbol-andamio se ha librado en esta ocasión de los retrasos, en tanto tuvo que esperar a pocas horas del propio encendido para verse coronado por su -supuesta- "estrella" gigante. Algo que, nuevamente, tiene nula justificación, en tanto el Concello sabía ya en 2022 que el vigente contrato de decoración navideña caducaba en ese ejercicio, pero no fue hasta bien entrado 2023 que inició los trámites, con una adjudicación ya muy entrado el mes de octubre y que no permitió iniciar el montaje de las estructuras hasta este mismo mes. 

Tampoco el aeropuerto escapa de esta tacha. Mandato tras mandato hemos visto como las promesas de nuevas rutas y nuevos convenios o bien nunca llegaban a adjudicarse o bien lo hacían muchos muchos meses (incluso años) después de prometerse. Es lo que está ocurriendo nuevamente con la última promesa de Caballero: las rutas directas con París y Bruselas. El alcalde anunció en marzo de 2023, cuando se inauguró la ruta directa con Londres de Ryanair (también con un larguísimo retraso respecto a lo prometido); que las nuevas conexiones llegarían para 2024. Sin embargo, a pocos días de que se inicie el último mes de 2023, ni hay billetes a la venta para ninguna de esas 2 conexiones ni se ha vuelto a saber nada sobre negociaciones para captarlas. De hecho, si bien la discreción es una característica muy importante cuando se trata de negociar con las compañías aéreas, en nuestro caso es otra seña no precisamente característica del alcalde, por lo que si nada hemos escuchado sobre el tema desde marzo/abril de 2023 lo más probable es que no haya ninguna negociación en curso. 

Hace pocos días se presentaban, eso sí, muy resumidamente las líneas maestras del presupuesto municipal para 2024. Y nuevamente tenemos de qué preocuparnos: en lo que respecta a promoción turística, el alcalde solo hacía referencia a una partida para abonar la segunda anualidad del convenio con Ryanair para volar a Londres. Ninguna otra mención a partidas para nuevas rutas. 

Con esta evidente falta de apuesta municipal y el cierre del aeropuerto durante casi todo el mes de mayo para renovar en profundidad la pista de aterrizaje, el espectáculo está servido. Agarrémonos que vienen curvas. 

1 comentario:

  1. Más les valdría reforzar la conexión Barcelona, pero ni eso. Desesperante tener tan pocos vuelos.

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